Siempre hay algo que decir. Siempre hay películas con las que renegar. Están también las que valen la pena. Están los cines. Están los DVD, ya sean originales (que por cierto, cada vez se encuentran en más lugares y a mejores precios) o piratas. Tomemos esto como un regreso luego de casi medio año sin escribir una sola línea.
Ayer, caminando por esta ciudad, un peculiar aviso me llamó la atención.
Debe ser que las películas en cuestión son extraordinarias. Pregunté por ellas, varias ya las había visto, las demás no me interesaban.
Además del divertido neologismo, un detalle curioso: el nombre de este blog está desfasado con la realidad. Los DVD ya están cinco por diez.
J^P
lunes 13 de abril de 2009
Regreso...
martes 16 de septiembre de 2008
Shine A Light
Todavía retumban en mi cerebro las notas de "She was hot" cuyo coro susurraba durante la función tan despacio que no molestara a los que estaban a mi alrededor pero lo suficientemente fuerte para unirse a los susurros que venían de adelante y atrás. Y cerraba los ojos, y me imaginaba saltando en medio del Beacon Theater, y volaba hasta el lado de "ella", y vaya, ¡she was hot!, y me sonreía lascivamente y nos abrazábamos para saltar juntos. Abría mis ojos, estaba ahí a mi lado, con una sonrisa de deleite y, no me cabía la menor duda, ¡she's hot!
Cada canción se convertía en un momento inolvidable. "Son satánicos y no deben escucharlos" gritó el cura de turno en nuestra clase de religión, yo hacia pocas semanas había descubierto "Sympathy for the devil" y el "uuu uuu uuu uuu" retumbó en el salón de clases. Ante lo que debía aborrecer yo caía de rodillas. Fue la vez que más había disfrutado esa canción: estaba siendo reproducida para alejarnos de ella y su efecto era todo lo contrario. Casi 20 años después el momento fue destronado. La vitalidad de Jagger es tan impresionante, que definitivamente el hermano Carlos tenía razón: cual Fausto, hay un pacto con el diablo, tanta energía no es humana, es indescriptible, es envidiable.
De los invitados, destaca de lejos la presencia imponente de Buddy Guy (quien, por cierto, acaba de sacar un disco muy recomendable, "Skin Deep", que ya se encuentra como torrent), en un duelo de titanes con la guitarra de Richards y la armónica de Jagger. Al final de la pieza, Champagne and Reefer, la sala estalló en aplausos. No podía ser de otro modo. Richards al final de la interpretación le demuestra a Buddy Guy el respeto y la gratitud que le tienen. Para los amantes del blues, el momento cumbre de las dos horas.
Un documental de lujo en donde cada detalle es preciso, en su justa medida. Y no exagero. He leído quienes se quejan de la entrevistas, del momento seudo político, de algunas estrellas invitadas. Vamos, dejen sus mentes volar y verán que todo tiene sentido, que nada está demás.
Los trozos de entrevista que se ven son de sus primeros años como banda. Absurdas, vacías, sin contenido relevante, hasta risibles. No aportan nada, y para eso están, para que nuestros cerebro y oídos descansen un poco, y puedan concentrarse en la siguiente canción, en donde está la verdadera historia de los Stones. Las canciones hablan de la banda, de porque han traspasado la leyenda, el mito. De como armonizan entre ellos, con el público. ¿Quién puede decir más de ellos que sus propias creaciones?
Una putonísima Christina Aguilera hace presencia para arrancarnos una sonrisa al ver las miradas casi de desprecio que le manda Richards con la seguridad que cuando ella llegue a sus sesentas recordará este momento como el único memorable de su mediocre carrera.
Y para que el lado lúdico llegue a su pico máximo tenemos una escena digna de unos segundos de Buñuel: nuestro cuatro héroes -con miradas y sonrisas socarronas- en fila, bien ordenaditos, esperando a la madre de Clinton. Surrealismo al máximo.
El tema documental se limita al inicio de la cinta donde Scorsese muestra los problemas para la grabación del concierto, algunas discrepancias con Jagger y la tensión de que el inicio del concierto los agarre desprevenidos, como por ejemplo no tener la lista de las canciones en su momento. Jagger disfruta: "tendrá la lista, pero una hora antes del concierto." A partir de ahí, a disfrutar del rock and roll.
Y esto último es Shine A Light, un disfrute total de la música de los Rolling Stones, no su biografía (que las hay por montones y para todos los gustos), sino su esencia. Poder disfrutarlos tan cerca -que a nosotros, como comunes mortales- de otro modo nos sería imposible.
J^P
domingo 10 de agosto de 2008
Letras prohibidas (Quills)
Sade es, por un lado, uno de mis personajes favoritos, y creo que -en realidad- es poco conocido. Normalmente solo se ve el fuerte contenido erótico que contienen sus obras, y se deja de lado todo un sistema filosófico materialista y ateo (que linda con el socialismo utópico) que coexiste en su obra. Geoffrey Rush es, por otro lado, uno de mis actores favoritos. Lo descubrí en Claroscuro (Shine) y desde ahí trato de seguirlo en las películas que realiza. Con estas dos consideraciones la cinta en mención promete.
En esta película se relatan los últimos tiempos del Marqués de Sade (interpretado por Geoffrey Rush) en el manicomio de Charenton donde estuvo recluido desde el año 1803, año en que fue declarado demente, hasta su muerte el dos de diciembre de 1814. Por cierto, no era la primera vez que Sade pisaba dicha institución. Desde muy joven paso gran parte de su vida entre cárceles y manicomios.
La película es moderada e incluso intenta ser imparcial, sin condenar a Sade, pero tampoco tomando partida por él. Y tal vez, esta tibieza sea lo que haga que no me termine de gustar.
Los personajes tratan de reflejar las diferentes conductas morales de la sociedad. Se consigue la plena identificación, pero ahí queda, no se explota, no se juega, no se lleva al límite dichas conductas morales. Las situaciones dan pie a este juego que reclamo, pero se queda en la mera estampa.
Si bien son cuatro los personajes que llevan el hilo de la trama, los secundarios están muy bien puestos, porque ayudan a definir a los primeros. Mención aparte merecen los locos de Charenton, excelentes representaciones.
Algo decepcionado de la cinta, tal vez por las altas expectativas. A la espera de una próxima puesta en escena de la vida u obra del Marqués de Sade.
J^P
miércoles 9 de julio de 2008
Un perro andaluz (Le Chien Andalou)
Escribir algo sobre esta cinta está demás. Se han elaborado sesudos ensayos interpretándola, recreándola, analizándola al más mínimo detalle. Añádase el detalle que ni soy especialista en cine y ni me interesa serlo.
Ayer tuve la oportunidad de volver a verla; y me sucede algo curioso con Un Perro Andaluz: cada vez que la veo, me invaden una serie de sentimientos, diferentes en cada ocasión. Sin embargo, hay uno que se repite sistemáticamente, que se podría describir como una suerte de justicia. He estudiado en un colegio Marista, y en una escena se muestra a dos de ellos. Acá debería describir la escena, pero me da flojera y además el corto es fácil de encontrar (en Google videos se encuentra) y muy recomendable.
Cada vez que veo esta cinta, le pongo nombre a los hermanos Maristas. Uno de los nombres es el del hermano Bussy. Un italiano de lo más conservador e intransigente. Un día en una clase de religión cuyo tema era el de la salvación, el paraíso fue descrito en toda su magnificencia (curioso, años después en un cuerpo de mujer encontré dicho lugar). Y bueno, debíamos portarnos como Dios manda para poder llegar a esos terrenos eternos. Yo ya había gozado algunos placeres íntimos y solitarios, los cuales estaban vedados aunque me eran muy -pero muy- agradables. Y una duda me asaltó: ¡y si estando en el paraíso me provoca masturbarme? ¿Sería expulsado? ¿Mandarían al diablo toda mi vida eterna ganada a punta de ser casi un santo?
Tenía que averiguarlo, alcé mi mano, "hermano, si uno estando en el paraíso peca, ¿qué le pasa?"... Su cabeza pelada empezó a pasar de un tierno rosadito a un terrorífico rojo, se me acercó a paso lento, sus ojos salían a la altura de la punta de su nariz, "jovencito, ¡en el paraíso nadie peca! ¡es una blasfemia pensar eso! ¡usted está contaminado! mañana traiga a sus padres"
Este texto lo excribí como un comentario para un blog amigo, La tormenta en el vaso, y al ver anoche la película regresó a mi mente y decidí reproducirlo por estos lares.
J^P
sábado 5 de julio de 2008
Kung Fu Panda
No me suelen gustar las películas animadas de Hollywood. No me gustan las películas que llenan todo -con más de un año de anterioridad al estreno- con publicidad. No me gusta ir al cine los días de estreno, demasiada gente, peleas por las butacas, gente comiendo, hablando por teléfono, comentando lo que acaba de pasar en la cinta. Mucho menos el estreno de una película animada, porque la presencia de niños me parece insoportable. No me gusta ir al cine estando de mal humor porque empiezo a buscarle los mil y un defectos a la sala, a la gente, a la cinta.
Fui a ver Kung Fu Panda estando de mal humor, el día que la estrenaron, a un cine infestado de niños. Por cierto, ¿a qué padre se le ocurre, un jueves, llevar niños a la función de las nueve de la noche? ¿No que Timoteo los acuesta a las ocho? ¿No que tienen que ir a estudiar al día siguiente?, en fin.
Fui a ver Kung Fu Panda y reí como hacia mucho no reia. Varios momentos muy jocosos, en una historia que si bien no es nueva (recuerdo una pésima película con la misma idea, mas no su nombre) y hasta es algo sosa, resulta muy entretenida y divertida. La sala entera estalló en carcajadas en más de una oportunidad, y creo que la escena de la acupuntura fue la más celebrada.
Dicen que contiene mensaje positivo, pero no lo encuentro; es más, hasta me animo a decir que es lo contrario, pero me hizo reir tanto que lo dejaré ahí. Hay muchas cintas que se suponen dejan un gran mensaje, cuando en realidad hacen lo contrario, así que oportunidades de escudriñar este punto no faltaran, se me viene a la mente la sobrevalorada Forrest Gump.
Vale la pena ir a verla al cine, alegra, y eso -en estos tiempos- es muchísimo.
J^P
sábado 31 de mayo de 2008
Soy leyenda (I'm Legend)
"El último hombre del mundo no está solo" reza el cartel de esta superproducción. Y con esa frase ya nos cuenta casi media historia. En realidad casi toda. E incluso aquí podría dejar este post, comentando si me gustó o no y esas cosas, pero los tres gatos que me leen me dirían ocioso y hasta podrían insinuar que no vi la cinta. Así que...
Un nuevo virus que cura el cáncer muta y convierte a los seres vivientes en una suerte de vampiros que no pueden ver la luz del sol y atacan a los que no han sido infectados. Toda la humanidad ha sido diezmada y solo sobreviven Robert Neville (Will Smith) y su perra Sam (Abby). Robert Neville es un militar/científico, ummmm, ¿militar y científico?, y yo que siempre había creído que eso de la inteligencia militar era un eufemismo para no discriminar a los milicos; bueno, al final de cuentas se trata de ciencia ficción.
El asunto es que el más 90% de la población murió, un 9% vive pero infectados y el 1% restante eran inmunes al virus pero murieron ya sea en manos de los mutantes, por las pésimas condiciones de vida o se suicidaron de pura depresión e impotencia. Solo queda vivo Neville quien se pasa el día buscando comida, lanzando llamadas por radio para ver si encuentra a alguien en su situación, y buscando la cura al virus. Ha convertido su casa en un bunker, ya que por la noches salen estos humanos mutantes y arrasan con todo. Y ahí uno entiende porque solo queda Neville con vida, la ferocidad de estos seudo vampiros es extrema.
Un buen día nuestro héroe cae en una trampa. Lo que nos demuestra que algo de inteligencia tenían los malos. Y aquí hago un paréntesis para preguntar por qué siempre los malos son presentados como seres borderline, de apariencia horripilante y características de ese tipo. Bueno, les decía que un buen día Neville cae en un trampa y casi nos quedamos sin protagonista, pero quien llevó la peor parte fue la perrita que no puedo evitar el ataque de sus congéneres avampirados. El asunto es que todo esto desestabiliza al militar/científico quien en un acto suicida busca venganza contra los que lo atacaron, pero ellos son cientos, él uno solo, así que se podría decir que la suerte está echada, pero ¡no!, de la nada aparece Ana Montez (Alice Braga) con un niño, Ethan (Charlie Tahan), un par de inmunes que lo rescatan. No se olviden que los mutantes son extremadamente feroces, y -por eso- en la noche siguiente atacan la casa/bunker, destruyen casi todo, matan a Neville después que éste pone a buen recaudo a sus rescatadores.
Por cierto, Montez y el niño -obviamente-no aparecieron de la nada, escucharon -desde Maryland- esas llamadas que hacia Neville a diario y fueron en su búsqueda hasta New York. Pero venían desde mucho más lejos, desde Sao Paulo. La pregunta del millón es: ante un escenario devastador, vampiros capaces de penetrar casas impenetrables, soledad absoluta, ¿cómo hicieron mujer e infante para tan largo viaje (Sao Paulo - New York) sin que no les sucediera nada?
Antes de morir, Neville da el primer paso para encontrar la cura, y para preservar dicha cura es que se inmola, osea, toda una leyenda, pero la incógnita planteada en el párrafo anterior nos hace plantear un reclamo mayor con respecto a Montez y Ethan: ¡ellos son la leyenda! Y digo que ellos son la leyenda porque no solamente hicieron ese viaje desde Brasil (¿cuánto tiempo les habrá tomado (estaban yendo en una camioneta manejada por ella)? ¿dónde se habrán ocultado en las noches (los infectados eran una fieras)?) sino que después de New York, con la muestra de la posible cura en manos, viajaron hasta Vermont donde había una colonia de no infectados. Todo una odisea que me parece injusta no reconocer. ¡Ellos son la leyenda!
Ya se está haciendo un lugar común ver a Will Smith como defensor de la humanidad (Día de la Independencia, Hombres de Negro, Yo Robot) y esta película es una raya más al tigre.
"El último hombre del mundo no está solo" reza el cartel de esta superproducción. Y con esa frase ya nos cuenta casi media historia. En realidad casi toda.
J^P
martes 27 de mayo de 2008
Elephant
Elephant, de Gus Van Sant, es una cinta extraña. Me quedé con esa impresión luego de verla. Y no sabría decir si me gustó o no. Eso sí, deja pensando, y mucho. Tal vez, ahí radica su grandeza. La tragedia en la escuela de Columbine retratada de un modo inesperado.
Un día común (bueno, terminará en una matanza, no tan común entonces) en una escuela común, con estudiantes comunes. Estos chicos, se pasean por su escuela, se aburren como lo hacen todos los días. No hay una historia interesante detrás de ellos; no hay nada, solo el devenir de un día más, frívolo, monótono. Hasta que un par de estudiantes irrumpen con sus armas y empieza el tiroteo, se pasean por los mismos pasillos donde lo hicieron los otros y... y se acabó.
Elephant carece de muchos elementos que se podría decir que son hasta imprescindibles en una una película. No tiene desenlace. Y no me refiero a que tiene un final abierto, es un "no tiene final". Aparentemente no tiene un argumento. No hay casi diálogos ni palabras. No hay una secuencia de tiempos, lo mismo se repite, visto desde otro ángulo. Pero ojo, con otro ángulo me refiero solamente a la cámara, a nada más. Los personajes (el deportista triunfador, la novia de este, las celosas, la chica poco agraciada, el fotógrafo amable, el hijo de un alcohólico, las barbies que vomitan después de comer) no son desarrollados, solo se muestra lo necesario para saber que etiqueta ponerles, no se les analiza, solo se les muestra. Incluso hay escenas que son largas, pesadas, aburridas como la caminata de un chico desde su auto hasta su escuela. Varios minutos en un trayecto que no aporta nada.
El asunto es que aparentemente la película no plantea grandes cuestiones, pero sí lo hace. Lo curioso es que no lo hace inmediatamente. Acaba la cinta y queda una sensación extraña, un ¿qué? ¿ya acabó?, un preguntarse ¿esto es una película?, y conforme van apareciendo las dudas, estos cuestionamientos van adquiriendo una connotación moral. No es ficción, es la realidad de una escuela de EUA, ¿será la nuestra? La violencia está en nuestro ambiente, de eso no hay duda.
Como escribí al inicio, no sé si me gustó o no. Pero no voy a negar que me hizo pensar mucho. Pienso volver a verla pronto. Tal vez me aburra, es casi un hecho que así sea, pero el post película, merece la pena. La recomiendo a quienes les gusta ver cosas diferentes.
J^P







